¿Utilizas la cabeza?

¿Os habéis percatado de la cantidad de accesorios que han caído en desuso en estos últimos tiempos y que es obvio que tenían gran utilidad? Sin ir más lejos…el sombrero!

Es cierto que nuestros inviernos son suaves, pero tienen sus días fríos… imaginaros llevar la cabeza bien abrigada en esos días desapacibles. Es un accesorio favorecedor, atractivo y sobre todo útil en momentos de bajas temperaturas.

El caso es que como las meigas “haberlos haylos”, se encuentran fácilmente en el mercado, tanto en las cadenas de moda rápida, como en tiendas de complementos e incluso en las pequeñas tiendas de barrio. Los hay de todos los precios, colores, formas ¿porqué no los utilizamos?

Para empezar, nos protege del frio y nos deja las orejas calentitas, nos ayuda en aquellos días en que la lluvia cala a pesar del paraguas y ni que decir tiene que debería ser un artículo importante para aquellas personas que han perdido la protección del cabello.

Nos estiliza, nos hace más altos, nos da personalidad y en definitiva el sombrero que llevamos, nos define.

No es lo mismo llevar un borsalino que nos de un aire dandy, un sombrero de fieltro negro que nos aporte un punto original, una boina de aire bohemio o una gorra en tweed que nos dará un toque más british… hay que encontrar aquel que te representa, el que va con tu personalidad y estilo.

La elección es mucho más fácil, cuando un sombrero es “el tuyo”, la sensación es como si lo hubieses llevado siempre, como si formara parte de ti, te sientes tan a gusto y cómodo con él, que te olvidas de que lo llevas…y la única regla para llevar sombrero es: que te apetezca llevarlo!

Así de simple.